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ARU: LOS LLORONES DE SIEMPRE

ARU: LOS LLORONES DE SIEMPRE

 

Finalizó la tradicional semana criolla en el predio del Prado y, como es costumbre, el representante de los ganaderos alzó la voz en defensa de los intereses de esa organización gremial, la Asociación Rural del Uruguay. Este año, el presidente de turno de la ARU expresó fuertes y contundentes críticas de corte político – ideológico al Gobierno. Desde 1985 vivimos en un régimen democrático lo que permite a los ciudadanos expresar sus puntos de vista con libertad de opinión política, ideológica y religiosa, por tanto, el señor representante de los empresarios ganaderos tiene el derecho de expresarse, tal como nosotros, los otros ciudadanos, tenemos el mismo derecho de expresar nuestras opiniones.

Hasta ahora nada inusual en el foco acusatorio y temas de la lista de quejas, pero en esta nota analizaremos las diferentes manifestaciones de la ARU en la voz de su presidente. Intentaremos mostrar la parcialidad en los enfoques que realizó la gremial, donde analiza diferentes temas desde una definida postura político ideológica, al mismo tiempo que reclama lo opuesto al Gobierno, es decir, le exige igualdad de oportunidades.

Comencemos.

Al inicio, el portavoz centraliza la posición del gremio señalando la importancia de la producción de bienes agropecuarios en las exportaciones del país y, enfatiza el impacto en el mercado de trabajo. Es correcta la importancia histórica del sector para la economía, así como es significativo el proceso de enriquecimiento general de los empresarios y el nivel paupérrimo de los salarios y jornales de los trabajadores del campo. ¿Olvido mencionar estos dos indicadores?

En otros pasajes de la exposición hace referencia a la reducción del área sembrada de soja. También es una puntualización correcta, pero olvida mencionar el motivo y, especialmente, que hicieron los propietarios con esas hectáreas que no utilizaron para sembrar soja. ¿Quizás apostaron a explotar la tierra con otros rubros? Tampoco aclaró que hicieron con las enormes rentabilidades que obtuvieron durante los diez años de precios alucinantes de la soja  y la insaciable demanda de esos granos en el mercado internacional. La memoria, a veces puede fallar, ningún ser humano es infalible.

El portavoz de la ARU menciona con énfasis las dificultades (?) en el sector ganadero. Aseguró que los márgenes de rentabilidad se han acotado significativamente y por ende creando dificultades para reinvertir, “requiriendo cada vez más hectáreas en producción para cubrir una canasta familiar”. ¡Guau! Verdaderamente la situación inquieta y preocupa que tengan que disponer de más cantidad de hectáreas para engordar los novillos. Imagínense entonces, que pueden hacer los peones de campo, los esquiladores, los alambradores para poder llegar a la canasta familiar, que dicho sea de paso no llegaron nunca ni llegaran con este régimen de explotación y condiciones laborales a pesar de la implementación de las ocho horas de trabajo para los trabajadores del campo que tanto hicieron los miembros de la ARU para impedirla.

Agotado, el señor presidente de la gremial, de enunciar dificultades de todo tipo para los miembros de la ARU, cambia la mira y exige intervención del Gobierno para apoyar el sector lácteo que se encuentra en dificultades, mientras esperamos el mejoramiento de los precios internacionales. Mientras en otro capítulo exige “una libre e irrestricta exportación de ganado en pie”, total libertad de movimiento aunque perjudique al sector cárnico. Es notable la capacidad de pasar de solicitar intervencionismo estatal a exigir liberalismo empresarial sin considerar como los sectores económicos están integrados y como impactan en la sociedad. ¡Buscar soluciones es loable y felicitamos al presidente de la ARU aunque perjudique a cientos de miles y favorezca a unos pocos!

El señor representante de los ruralistas no se limita a señalar las dificultades que enfrentan los diferentes sectores agropecuarios, también se explaya en cuestiones macroeconómicas, reflexiones tributarias, se aventura a opinar sobre los problemas que tenemos en la enseñanza afirmando la importancia de la educación como aspecto sustantivo del equilibrio social (¡asumo que la preocupación estaba centrada en los hijos de los trabajadores del campo!). No se amilana y agrega opiniones sobre el déficit fiscal y asocia los impuestos a objetivos políticos espurios. También incursiona en definiciones para las políticas de comercio recomendando al Gobierno algunas medidas.

El portavoz afirma sin timidez  “que compete a todos contribuir a generar consciencia agropecuaria en la sociedad”. Estamos de acuerdo en esa tesis en un contexto globalizado, pero la parcialidad la invalida, porque la mayor conciencia que se debe crear en la sociedad esla del bienestar general  porque en alcanzar ese objetivo máximo están implicados todos los sectores, no exclusivamente uno. Por lo tanto, la afirmación está basada en propuestas de éticas egoístas, considerando que el beneficio de un sector es lo mejor para la sociedad (recordamos aquella icónica frase de Ford: “lo que es bueno para la Ford, es bueno para Estados Unidos”). Nada más alejado de la realidad social y política de nuestro país. Olvida u obvia mencionar en su esquema de análisis que la función de todos los agentes económicos es aportar para alcanzar el bien supremo que es el bienestar general de la sociedad y no exclusivamente el de un sector exclusivamente.

Las opiniones expresadas por el presidente de la gremial tienen un alto grado de contenido ideológico, permitidas en nuestro régimen político de libertades democráticas. Son expresiones identificadas con modelos conservadores y neoliberales, aquellos que gobernaron por muchos años el país y construyeron leyes y condiciones empresariales que favorecieron considerablemente a los dueños de la tierra, a los grandes productores rurales, olvidándose de la equidad social de los peones de campo, de los hijos de los trabajadores rurales, los esquiladores y sus familias, los alambradores empobrecidos, en definitiva de la gente del interior profundo relegada durante décadas por los mismos llorones de siempre.

Con todo el respeto que se merece el portavoz de la ARU, trasmite la impresión que al pasear por casi todos los campos inherentes a los sectores que representa, pareciera que tiene intenciones de promoverse como candidato a ocupar la cartera ministerial del área en un posible futuro gobierno de los partidos tradicionales.

Y para cerrar la nota, como diría nuestra sabia y siempre aguda Nona: ¡que Dios no lo permita!

Saludos

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