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OBJETIVO: DERROTAR AL FA CUESTE LO QUE CUESTE

OBJETIVO: DERROTAR AL FA CUESTE LO QUE CUESTE

 

Los cuatro senadores, Amorín, Lacalle (jr.), Bordaberry, Larrañaga, en ese orden estaban en el panel participando en uno de los selectos y costosos almuerzos organizado por ADM, en conmemoración de los 180 años de la creación de las divisas partidarias. Los líderes Bordaberry y Lacalle al centro y los segundos a los extremos. Así se instalaron cómodamente.

Los cuatro magníficos hablaron sobre historia política. Opinaron naturalmente sobre la actualidad, expresaron sus intenciones partidarias y manifestaron puntos de vista personales.  Pero, los cuatro senadores, ante los atentos oídos de sus líderes antecesores presentes en el acontecimiento, cabezas de los cuatro últimos gobiernos de estas divisas (el número vuelve a espejarse azarosamente), esbozaron con especial énfasis sus intenciones sobre el futuro próximo, focalizando el interés en las elecciones de octubre de 2019. Profundizaron también posibles estrategias para la segunda vuelta (balotaje), suponiendo que el FA no obtenga la mayoría en octubre, manifestando con claridad sus aspiraciones de lograr el triunfo electoral, expresando sin timidez que sus energías estarán centradas en evitar un cuarto gobierno del FA (otra vez el cuatro aparece rondando a los magníficos). Así de directos y concisos fueron.

Evidentemente los cuatro senadores están definiendo las estrategias de cara a las elecciones de 2019, a pesar de que declaran permanentemente que no es tiempo preelectoral, sino que son tiempos de buscar soluciones a los problemas que tiene nuestro país, como la seguridad y la educación.

Nos recuerda el dicho que acostumbraba decir la Nona: ¡hacé lo que digo y no lo que hago! “Pero bueno, así es la vida”, añadía para conformarse la muy sabia y aguda abuela.

Las baterías de análisis estuvieron dirigidas a como derrotar al FA en el Balotaje. Así de simple y, así de directo se manifestaron los cuatro senadores. Creemos que es saludable para el sistema político, y en especial para los ciudadanos que estamos perdiendo la confianza en los políticos, enfocados exclusivamente en planificar como mantenerse en sus cargos o como acceder al poder. Consideramos beneficioso para la Democracia y en consecuencia para nosotros, los otros ciudadanos, conocer las intenciones de los principales actores del sistema.

El objetivo central de la oposición es derrotar al Frente Amplio en las próximas elecciones, ambición natural en el libre juego democrático. Lo que nos preocupa es la forma con que pretenden alcanzar sus objetivos. La síntesis de las exposiciones de los cuatro senadores concluye que el objetivo es desplazar al FA del poder cueste lo que cueste, sin importar las diferencias históricas ni ideológicas. Por tanto, consideran que la principal herramienta es aliarse y luego se verá cómo conciliar para gobernar. Entienden que los acuerdos se alcanzarán a pesar de las diferencias históricas y políticas, especialmente las distancias filosóficas que forjaron sus entramados ideológicos desde el principio de la historia política en nuestro país.

Consideramos que es el punto de arranque de una inevitable coalición entre blancos y colorados para evitar, en primer lugar, otro gobierno del FA y, en segundo lugar, la preocupación más inmediata, salirle al cruce a las ambiciones hegemónicas de Novick, nombre impronunciable en un foro con los líderes y referentes de las dos divisas históricas de nuestro país por el daño que les está provocando.

Pero, las necesidades mediatas e inmediatas de cada partido son diferentes.

El Partido Nacional tiene la posibilidad de acceder a una segunda vuelta como sector mayoritario de la oposición, por tanto, el primer mojón es lograr sobrevivir la interna, que ha demostrado ser devastadora para los candidatos generando fisuras y resquemores de difícil cicatrización, provocando resistencia de los propios votantes blancos al candidato triunfador.

En caso se lograr pasar a una segunda vuelta con el FA tendrá que captar a votantes colorados, especialmente aquellos con fuerte raíz Batllista y más cercanos a algunos sectores del FA, y así obtener los votos necesarios para intentar ganar la carrera a la  coalición de izquierda.

Y finalmente, hacer lo imposible para que enojados e independientes frenteamplistas “compren” la posibilidad de desviar el voto en el Balotaje hacia el candidato del Partido Nacional.

No hay más. Esas intenciones son las que están abonando la huerta de los blancos.

En cambio, el Partido Colorado lucha por la sobrevivencia política. Pensamos que no debe ser un sentimiento placentero de las actuales generaciones de políticos colorados pasar a la historia como los destructores de la divisa. No debe ser fácil conciliar el sueño, pero la realidad así lo ha expresado en las urnas. El objetivo central para esta colectividad, por tanto, es lograr permanecer dentro de parámetros competitivos que le  permitan disponer de un peso electoral mínimo para poder participar en un eventual gobierno si triunfa la oposición y reclamar espacios de poder en las estructuras del Estado.

Pero, consideramos con respeto, que los líderes colorados deberían afinar el discurso y no caer en manifestaciones perimidas de pre guerra fría o emplear metáforas alejadas de la cotidianeidad de los uruguayos. Bordaberry puso como ejemplo al rugby para ilustrar el alma de su estrategia. Debo confesar que no entendimos la referencia. No conocemos las reglas de ese deporte, nunca lo practicamos ni tuvimos la oportunidad de hacerlo. El ejemplo empleado por el líder colorado es válido para quienes viven en un mundo donde se practica ese deporte, es decir dentro del mundo de una selecta clase de personas que reúnen las condiciones exigidas para ejercitarlo. Por tanto, lo que expresa Bordaberry, no es otra cosa que falta de contacto con la gente, sumergirse en la vida misma de los otros ciudadanos que representan el  90% de la población. Y, obviaremos comentarios sobre alfombras persas, turcas o armenias.

En síntesis, la estrategia hacia el 2019 del Partido Colorado es muy simple, hasta elemental en términos políticos: primero  intentar convencer a un porcentaje razonable del electorado que los apoye y, una segunda aspiración es participar en el Gobierno en caso de triunfar la oposición para ocupar cargos públicos y comenzar a revertir la situación política de desvanecimiento electoral que está sufriendo.

Nada más que eso y más que suficiente y ambicioso para el actual momento del coloradismo.

Del otro lado, en la tribuna, estamos los ciudadanos, expectantes de los próximos movimientos de los colorados y blancos, pero debemos recordarles que no están solos moviendo piezas en el tablero político, hay otros jugadores participando y, por supuesto, el oficialismo también desplegará sus estrategias oportunamente.

La realidad lo está evidenciando. Novick parece estar rodeándose de importantes piezas abrevadas en manantiales cercanos y la poderosa maquinaria del FA aun no se ha movilizado, está agazapada, reacomodándose internamente y, esperando cosechar resultados de las medidas de reactivación e inversión impulsadas por el Gobierno.

Francamente, de la interpretación de las declaraciones de los principales actores políticos colorados y blancos, intuimos un tsunami de interpelaciones y convocatorias de autoridades al Parlamento. Es una obligación de los legisladores controlar el funcionamiento de las Instituciones públicas y que los administradores de turno cumplan con los compromisos y obligaciones asumidas. Lo que manifestamos con humildad desde este foro es que métodos agresivos de interpelación provocan respuestas defensivas, el atacante se defiende si interpreta provocación. En cambio, convocar al dialogo genera siempre consensos, con mayor o menor profundidad de lo deseado, pero consensos. Esta conducta marca la diferencia entre actores políticos comprometidos con los intereses de la comunidad toda, donde la disputa política debe estar centrada en construir propuestas mejores y no estar basadas en destruir o desacreditar a los opositores se encuentren en el poder o fuera de él. El consenso en el ámbito político, es uno de los valores de ética política más importante a rescatar en nuestra sociedad.

 

Muchas movidas se están produciendo en el terreno político, algunas por reacción a otras y, esperamos surjan iniciativas nuevas, aggiornadas, cuyo objetivo principal sea alcanzar el bienestar general de la sociedad, que es en definitiva el fin último por el cual todos deberíamos aunar esfuerzos para alcanzarlo, pero que lamentablemente  muchos parecen haber excluido del diccionario del buen político.

 

Gracias por su atención.

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